Qué ingredientes se usan y para qué.
En la cosmética natural casera encontramos varios grupos de productos que podemos usar en nuestras elaboraciones.
Entre ellos, los más comunes son el grupo de emulsionantes, de tensioactivos, de aceites y mantecas, el de conservantes, de hidrolatos, el de aceites esenciales y el de principios activos.
Vamos a verlos en detalle.
Emulsionantes
También se les llama emulgentes y son tensioactivos. No todos los tensioactivos son emulsionantes, pero sí todos los emulsionantes son tensioactivos.
Se usan para mezclar y estabilizar la mezcla de dos líquidos que sin un emulsionante, no se podrían mezclar, como el caso de los aceites y el agua. Aquí tenemos una lista con emulsionantes de origen vegetal:
BTMS: se usa sobre todo en cosméticos para cabello porque, además de emulsionar, desenreda y deja el pelo muy sedoso.
Ester de sucre: se puede usar en cosméticos para todo tipo de pieles, incluidas las pieles sensibles. Por eso es muy usado en cosméticos para bebés, contorno de ojos y cremas para después del afeitado.
Lecitina fluida: también se usa en cosméticos para todo tipo de pieles y además de ser emulsionante es antioxidante y humectante.
Olivem 1000: es otro emulsionante natural apto para todo tipo de piel, incluidas las pieles muy sensibles. Otro aspecto muy positivo de este emulsionante es que facilita la penetración de otros ingredientes en la piel, haciéndolos más efectivos.
Tensioactivos
Mejoran la capacidad de limpieza y de hidratación, son espumantes y algunos de ellos también actúan como emulsionantes de la fase acuosa y fase oleosa.
Betaína de babasú: se emplea en productos para el cabello debido a su efecto desenredante. Además, aumenta la viscosidad del cosmético y hace más espuma.
Betaína de coco: se usa principalmente en jabones y champús líquidos ya que, aporta textura viscosa.
Decil glicósido: es un tensioactivo muy suave que se usa especialmente en cosméticos para pieles sensibles y de bebé. Se usa sobre todo en jabón líquido y gel, acondicionadores para el cabello y champús.
Coco glucósido: es también un detergente suave incluso con las pieles delicadas. También aumenta la viscosidad de los cosméticos líquidos, especialmente los que se usan para el cabello.
Aceites y mantecas
Los aceites y mantecas van a proporcionar textura y nutrición e hidratación.
A de albaricoque: ideal para cualquier tipo de piel, incluso para bebés.
A de aloe vera: especial para pieles secas y sensibles. Para casos de quemaduras y cicatrices.
A de cártamo: para pieles mixtas, grasas y con acné. Además se incluye en cremas para el contorno de ojos.
A de espino amarillo: ideal para pieles secas, maduras, sensibles. No puede faltar en cremas para después del sol y para pieles escamadas y muy secas.
A de pepita de uva: úsalo en preparaciones para pieles mixtas, grasas, con acné y para pieles con eccemas o psoriasis.
A de semilla de granada: para piel seca, piel madura. Inclúyelo en cremas antiedad y cremas para después del sol.
Manteca de cacao: especialmente indicada para pieles secas y maduras. Úsalo cuando elabores bálsamos labiales y preparados para pieles muy secas.
Manteca de karité: para piel seca, piel madura y piel sensible. Incorpóralo a cremas contra las estrías.
Conservantes
Los conservantes son ingredientes que ayudan a alargar la vida útil del cosmético evitando que se estropee por la aparición de bacterias, mohos y levaduras.
Al igual que el resto de ingredientes que usamos en cosmética natural casera, los que te listamos son de origen vegetal y natural.
Alcohol de 96º: sin desnaturalizar, se obtiene a partir del trigo y lo podemos usar como conservante en todo tipo de preparaciones cosméticas, desde geles hasta tinturas pasando por enjuagues bucales.
Extracto de sauce: se usa en todo tipo de cosméticos, siendo especialmente interesante en los formulados para piel grasa, mixta y con acné. Se usa en combinación con otro conservante.
Geogard: es un conservante de amplio espectro (combate bacterias, hongos y levaduras) que podemos usar en formulaciones para todo tipo de cosmético para piel y cabello.
Sharomix: otro conservante también de amplio espectro que podemos usar en cosméticos para todo tipo de piel y cabello, especialmente líquido.
Hidrolatos
Los hidrolatos son aguas florales. Se obtienen por destilación con vapor de agua de las flores y se pueden usar en productos para la piel, el cabello o la boca.
H de ciprés: para pieles grasas o con acné. Se incluye en productos para la cuperosis, los poros dilatados y para la caspa y el cabello graso.
H de hamamelis: para piel mixta, grasa o con acné. Úsala en tus cosméticos para piel irritada y poros abiertos.
H de lavanda: para todo tipo de pieles, desde secas a grasas pasando por mixtas y maduras. Para el cabello es útil para combatir la caspa.
H de menta: para piel mixta y grasa. Se usa en enjuagues bucales. Alivia los picores del cuero cabelludo y reduce la grasa.
H de rosas: para piel seca, piel madura y piel sensible. Ayuda a regenerar la piel por eso se emplea en productos para después del sol y para las quemaduras.
H de té verde: para la piel grasa y el acné. Se incluye en cosméticos para la higiene bucal y para productos para el cabello graso.
Aceites esenciales
Los aceites esenciales van a aportar aroma y sus propiedades medicinales.
AE árbol de té, para pieles grasas y con acné, piojos, hongos y el cabello.
AE de cedro, para pieles atópicas, acné, dermatitis y caída de cabello.
AE de geranio, nos vale para todo tipo de pieles, incluso las sensibles, problemas de herpes, hongos y para el cabello.
AE de incienso, para pieles maduras, secas, es antiarrugas y ayuda a aliviar el dolor de cabeza.
AE de melisa, para pieles grasas y con acné. Combate el herpes, la migraña, el eccema y las varices.
AE de patchouli, para piel grasa y madura. Se usa para piernas cansadas y dermatitis.
AE de salvia, para pieles con acné, también se emplea para dolores musculares y reumatismo.
AE de semilla de zanahoria, para todo tipo de pieles. Es muy útil para casos de cuperosis y psoriasis.
Principios activos
Van a mejorar los cosméticos que hagamos porque potencian la acción de los ingredientes que usemos.
Bisabolol: se usa en preparaciones para todo tipo de piel y además para cosméticos para el cuidado bucodental.
Coenzima Q10: se añade a cosméticos para pieles maduras por su efecto antiedad.
Elastina vegetal: para cosméticos para piel seca y madura. Además, se añade en cosméticos para reparar el cabello estropeado y seco.
Extracto de centella asiática: mejora los cosméticos que elaboremos para cualquier tipo de piel, desde la seca a la sensible pasando por mixta, grasa y madura. Además, es muy útil en cosméticos para piernas cansadas y mala circulación y para celulitis.
Extracto de sauce: especial para la piel grasa y el acné. Ayuda a eliminar los puntos negros y equilibra el cuero cabelludo graso.
Proteína de trigo: ideal para pieles secas y maduras. También se usa para fortalecer las uñas quebradizas y el pelo fino y estropeado.
Tintura de propóleo: además de poder usarlo en cremas para todo tipo de pieles, se añade en cosméticos para cuidar la boca como enjuagues y pastas de dientes. En los cosméticos para el cabello, repara el pelo seco y estropeado.
Vitamina E: se añade a los cosméticos para todo tipo de pieles. Además, tiene efecto antienvejecimiento y antioxidante.
Ya hemos visto los principales ingredientes que podemos utilizar en todo tipo de cosméticos naturales caseros.
En la siguiente lección, veremos cómo formular, cómo usar estos ingredientes.