Uno de los cosméticos naturales caseros que más se hacen y más se usan son las cremas para el rostro, así que te mostraré cómo formular una crema hidratante para diferentes tipos de piel.
Antes de formular cualquier producto cosmético debemos plantearnos:
¿Qué productos quiero hacer? Aceite infusionado, crema, ungüento, agua floral, etc.
¿Para aplicar dónde? Cabello, boca, rostro, uñas, cuerpo, etc.
¿Qué función tendrá? Hidratar, reparar, limpiar, etc.
¿Cómo es la piel/zona donde se aplicará? Seca, grasa, madura, sensible, etc.
¿Qué ingredientes debe llevar mi cosmético? Aprende qué ingredientes se adaptan a tu piel/cabello.
Formular tus cosméticos no es muy complicado pero sí requiere de unos conocimientos básicos: conocer tu piel y cabello y los ingredientes que utilizas.
Así que te recomiendo que, si no lo has hecho ya, te vuelvas a ver la lección 2 y te apuntes qué ingredientes son los más idóneos para tu tipo de piel.
Vamos con la receta:
Nuestra crema hidratante va a estar compuesta por 3 fases:
- 1ª fase: Fase acuosa
- 2ª fase: Fase oleosa
- 3ª fase: aditivos (antioxidantes, conservantes, principios activos, etc.)
En la primera fase, la acuosa, tenemos para una crema de 50 g:
25 gramos de agua destilada o de un hidrolato floral.
5 g de aloe vera
1 g de glicerina
En la fase oleosa, tenemos:
10 g de aceite de jojoba
3 g de aceite de rosa de mosqueta
2 g de manteca de karité
3 g de emulsionante
En la fase de aditivos:
0,7 g de conservante
10 gotas de aceite esencial (pondríamos el que mejor se ajuste a nuestro tipo de piel)
2 gotas de vitamina E
Los ingredientes se indican tanto en gramos como en porcentaje. Así, cuando quieras hacer una crema más o menos oleosa o con más o menos agua, sólo tienes que mover los porcentajes.
En nuestra receta de ejemplo nos quedaría así:
En la primera fase, acuosa:
25 g de agua destilada o de un hidrolato floral. 50%
5 g de aloe vera 10%
1 g de glicerina 2%
En la fase oleosa, tenemos:
10 g de aceite de jojoba 20%
3 g de aceite de rosa de mosqueta 6%
2 g de manteca de karité 4%
3 g de emulsionante 6%
En la fase de aditivos (aquí incluimos los principios activos, conservantes, aromas, etc.):
0,7 g de conservante 0,7%
10 gotas de aceite esencial (pondríamos el que mejor se ajuste a nuestro tipo de piel) 1%
2 gotas de vitamina E 0,3%
Estos porcentajes serían para una crema espesa, ideal para piel seca y madura.
¿Es importante el tipo de textura que tiene la crema? Sí, porque la textura de la crema hará que ésta se absorba más fácilmente y más o menos rápido.
Por eso, para una piel seca y madura usaremos cremas con texturas más densas y para pieles grasas cremas con texturas más ligeras.
Por ejemplo:
-Para piel normal reduce el porcentaje de aceite hasta un 29% y sube el porcentaje de agua a un 63% para obtener una crema semiespesa.
-Para una piel mixta y grasa dejaríamos un porcentaje de 18% de aceites y 75% de agua para una crema ligera que se absorberá mejor.
Por una parte, tenemos las cremas fluidas, que contienen poco aceite y mucha agua, se absorbe muy bien y no deja sensación grasa. Son principalmente para pieles normales, mixtas y grasas.
Y luego tenemos las cremas densas, para pieles secas y maduras, con poca agua y mucho aceite. Se absorben más lentamente.
Antes de entrar en el paso a paso de la elaboración, es importante que sepas que debemos desinfectar los utensilios y envases que vamos a utilizar en la elaboración de nuestros cosméticos. Es muy fácil, sólo hay que aplicar con un spray alcohol de 70º o de 96º. Además, nuestras manos deben estar limpias.
Echa todos los ingredientes de la fase oleosa en un recipiente y los ingredientes de la fase acuosa en otro y los pones al baño María a temperatura baja hasta que alcancen los 65/70º. Remueve de vez en cuando, en especial el recipiente de los aceites.
Después retira del fuego y seguimos removiendo un poco más.
Poco a poco echa el contenido de la fase acuosa en el recipiente de la fase oleosa mientras vas removiendo para obtener una emulsión.
Para que se enfríe antes la mezcla, la podemos poner en un recipiente con agua muy fría. Cuando se haya enfriado, sólo tenemos que añadir, uno a uno y mientras removemos, los ingredientes de la fase de conservantes.
Y una vez la tenemos lista, sólo nos queda medir el pH. Es muy fácil hacerlo con las tiras reactivas. El pH de la crema debería estar entre 5 y 5.5. En caso de no estar dentro de ese rango, para regularlo vamos a añadir una gota de ácido láctico. Remueve y mide el pH de nuevo.
Si el pH es el adecuado, guarda la crema en el bote que has desinfectado antes con el alcohol. Recuerda poner una etiqueta con la fecha.
Para que tu crema tome una buena textura, deja la crema en la nevera las primeras 12 horas.
Esta crema te durará un máximo de 6 meses.
Como ves, es muy sencillo preparar una crema hidratante y nutritiva adaptada a nuestro tipo de rostro. En los cursos de cosmética natural casera iremos preparando todo tipo de recetas:
Pastas de dientes, desodorantes, geles, body milk… espero que te sean de utilidad y te animes a prepararlos.
¡Nos vemos!