Hay personas que empiezan a cuidar la piel cuando van apareciendo las primeras arrugas… Pero se debe empezar mucho antes.
Va a ser mucho más fácil retrasar el envejecimiento que intentar reducir las arrugas u otros signos del envejecimiento, como las manchas. Así que merece la pena acostumbrarse desde jóvenes a cuidarse la piel.
En la adolescencia, por ejemplo, es un buen momento para ir adquiriendo una rutina de cuidados básicos: limpieza, hidratación y protección solar cuando es necesaria.
Rutina de cuidado en la adolescencia
Durante esta etapa de la vida (entre los 15 y los 19 años), lo predominante es que tengamos la piel grasa.
Empezamos la rutina con el limpiador suave, tanto por la mañana como por la noche.
Por la mañana el limpiador retirará las células muertas y otros desechos que la piel excreta durante su regeneración mientras dormimos y por la noche te ayudará a retirar el maquillaje, si usas, y las impurezas que se van acumulando en la piel durante el día.
Por la mañana, después de limpiar la piel se aplica el tónico y posteriormente una crema hidratante de rápida absorción. Ide almente, una crema con base de agua y libre de aceite que sea específica para pieles grasas.
Por la noche, después de aplicar el limpiador y el tónico usa crema hidratante de noche para pieles jóvenes. Las cremas de noche suelen tener una textura un poquito más densa que las de día.
En esta franja de edad y para las pieles grasas en general, es muy importante dedicar unos minutos a limpiar a fondo la piel para retirar el exceso de sebo y dejar los poros limpios. Para una limpieza más profunda, se puede usar varias veces en semana (entre 5 y 2, según las necesidades) un exfoliante que sea suave.
Es normal que en esta franja de edad haya acné. En ocasiones, los cosméticos antiacné pueden ser un poco agresivos o se utilizan con demasiada frecuencia. Intenta minimizar su uso y elegir los más naturales.
Ten en cuenta que es una etapa en la que las hormonas están más alteradas y que poco a poco se regulan y el acné va desapareciendo.
Rutina de cuidados a partir de los 20
Durante esta etapa de la vida, lo predominante es que tengamos la piel mixta, aunque puede darse, especialmente durante los primeros años (20, 21, 22…) la piel grasa.
La limpieza e hidratación por la mañana y noche se van a seguir manteniendo siempre, a cualquier edad.
A partir de los 20 seguiremos usando un limpiador suave, que puede ser una leche limpiadora, una mousse, un agua micelar, un gel, etc. Esporádicamente, puedes usar un jabón que esté especialmente formulado para la piel del rostro.
Por la mañana limpiamos la piel para eliminar las células muertas y los productos de deshecho que se eliminan por la piel porque durante el sueño la piel se regenera y excreta todas las sustancias de deshecho. Dejamos los poros limpios, ponemos el tónico y después aportamos la hidratación que tan bien le va a venir a nuestra piel. Elige una hidratante para piel grasa o mixta.
Y por la noche, vamos a volver a limpiar la piel para eliminar todas las partículas que se han podido acumular en la piel durante el día y para retirar el maquillaje, si usas. Después, el tónico y por último una hidratante de noche especial para pieles mixtas o grasas, según sea el caso.
En la rutina de noche usaremos entre dos y cuatro veces por semana un contorno de ojos. Además de que nos ayudará a retrasar la aparición de arrugas (las conocidas como patas de gallo) nos ayudará a reducir las ojeras y las bolsas, si es tu caso.
Y cuando sea necesario, cuando vayas a estar expuesta al sol en las horas más calurosas del día, usa un protector solar.
Para las pieles mixtas y pieles normales, se puede incorporar a la rutina de noche, después del tónico y antes de la hidratante, un sérum entre una y dos veces por semana.
Si tienes la piel todavía un poquito grasa, puede que no necesites aplicar sérum pero si notas que tu piel está un poco deshidratada, aplica el sérum.
Ten en cuenta que cada año se reduce la producción de colágeno, la piel se va haciendo más fina y va perdiendo hidratación y protección. Así que cuanto antes empecemos a cuidar la piel en mejores condiciones la mantendremos.
¿Y el exfoliante? Lo he dejado para el final.
Normalmente, se suele abusar de los exfoliantes y éstos pueden ser un poquito agresivos con la piel.
Si tienes la piel grasa y tu objetivo es regularla usando exfoliantes varias veces por semana, a medio y corto plazo puede que tu piel quede más estropeada, deshidratada, irritada y envejecida.
Debemos ser cuidadosas con los exfoliantes. Para la franja de 20 a 29 podría estar bien usarlo entre una y dos veces por semana. Elige siempre un exfoliante suave que no sea agresivo con la piel.
Otra manera de limpiar los poros en profundidad es con vahos y son muy sencillos de hacer: en un bol pones un litro de agua muy caliente, bajas la cara para acercarla al agua (con cuidado de no quemarte) y cubres la cabeza con una toalla. Mantente así unos 5 minutos. El vapor del agua va a ir abriendo los poros. Después limpia con tu leche limpiadora habitual. Así te quedará la piel limpia en profundidad sin dañar la piel. Por cierto, en el agua puedes poner 3 ó 4 gotitas de aceite esencial. Esto se puede hacer un par de veces por semana.
Y a medida que vamos cumpliendo años vamos modificando nuestra rutina para que cubra las necesidades de la piel en cada etapa.
Rutina de cuidados a partir de los 30
Durante esta etapa de la vida, lo predominante es que tengamos la piel normal o seca.
Si has estado llevando una buena rutina de cuidados, cuando llegas a los 30 ya tienes mucho ganado.
Seguir con una buena rutina te será muy fácil pero eso sí, incorporando y variando para seguir cuidando la piel en otra etapa y con otras necesidades.
Mañana:
Limpiador. Seguiremos comenzando el día con el primer paso: aplicando un limpiador. Como la tendencia natural de la piel es a deshidratarse es recomendable evitar los jabones y optar por leches limpiadoras, aguas micelares o aceites bifásicos.
Después aplicamos el tónico y a continuación la crema hidratante de día para piel normal o piel seca y el contorno de ojos y el contorno de labios.
Por la noche:
El primer paso es usar el limpiador o desmaquillante. Seguramente ya sepas que hay desmaquillantes específicos para ojos y labios. Si usas rímel y pintalabios, son una muy buena opción.
Una vez tienes el rostro limpio, aplicamos el tónico y seguido la crema hidratante nutritiva para piel normal o piel seca, la que se necesite.
Después aplica un contorno de ojos y labios diariamente en la rutina de noche.
Entre dos y cuatro veces por semana usa un sérum por la noche, que se aplicará justo después del tónico (luego pones la hidratante y el contorno de ojos y de labios).
Y una vez por semana si tienes la piel normal y dos veces por semana si tienes la piel seca, usa una mascarilla de tipo antienvejecimiento.
Una vez por semana (si tienes la piel normal) o cada 10 días (si tienes la piel seca) puedes aplicar un exfoliante suave. Elige un exfoliante adecuado para tu tipo de piel. Aplícalo en lugar del limpiador y después sigue tu rutina habitual. Recuerda evitar la zona del contorno de ojos, que la piel es más fina y delicada.
Rutina de cuidados a partir de los 40
La piel se va haciendo más fina y la flacidez es más evidente por la pérdida de tonicidad.
Las arrugas se van haciendo más profundas y la piel tiene poca capacidad de regeneración y falta luminosidad.
En general, debemos adaptar nuestra rutina a las necesidades de la piel, que tiende a ser seca y madura.
Por la mañana:
Limpieza con aceite bifásico, con agua micelar o leche limpiadora. Tónico.
Contorno de ojos y labios y crema hidratante de día para pieles secas o maduras.
Por la noche:
Limpieza con aceite bifásico, con agua micelar o leche limpiadora. Tónico.
Contorno de ojos y labios, sérum y crema de noche para pieles secas o maduras.
Dos veces por semana mascarilla.
Cada 10/15 días exfoliante.
Rutina de cuidados a partir de los 50
Estaríamos hablando de pieles maduras.
Y ya de los 50 en adelante la piel pierde más elasticidad, tono, no produce suficiente colágeno y está más seca.
Para las pieles maduras usaremos productos específicos para este tipo de piel que tienen texturas más densas y son de lenta absorción.
Por la mañana:
Limpia con un aceite bifásico, con un agua micelar o una leche. Y a continuación el tónico.
Y después se extiende el sérum.
Luego aplica el contorno de ojos y labios y una crema de día para pieles maduras.
Por la noche:
Limpia con el aceite bifásico y luego el tónico.
Luego el contorno de ojos y labios.
Sérum y crema de noche para pieles maduras.
El sérum cada noche
2 ó 3 veces por semana mascarilla.
Cada 15 días exfoliante.
Pieles sensibles
Las doy un lugar a parte porque en cualquier etapa podemos tener la piel sensible: a los 22 a los 34, a los 46…
La piel sensible tiende a envejecer antes por eso es importante hacerse una rutina de cuidados lo más adaptada posible y no descuidarla.
Usa la rutina que se corresponda a tu edad y sustituye los cosméticos por cosméticos aptos para pieles sensibles.
En la siguiente lección, te digo qué ingredientes debe contener los cosméticos para cada tipo de piel para que sean efectivos y tu piel quede perfecta.
Además, te doy unos consejos de cómo aplicar los cosméticos para que sus efectos sean mayores.
¡Nos vemos!