Y por último, la lección 4 la dedicaremos a saber si realmente la dieta vegana tiene un impacto medioambiental menor que una dieta omnívora.
Veganismo y medio ambiente
Primero vamos a empezar definiendo lo que es una dieta sostenible. La FAO la define así (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura):
“aquella que genera un impacto ambiental reducido y contribuye a la seguridad alimentaria y nutricional, y a que las generaciones actuales y futuras lleven una vida saludable. Además protegen y respetan la biodiversidad y los ecosistemas, son culturalmente aceptables, accesibles, económicamente justas y asequibles, nutricionalmente adecuadas, inocuas y saludables, y optimizan los recursos naturales y humanos”
Como ves, hay muchos factores que cuentan a la hora de decir si una dieta es sostenible o no.
A qué se reduce llevar una dieta vegana sostenible: Elegir alimentos locales, de temporada, producidos de manera ecológica.
Cambiar a una dieta basada en plantas puede ayudar a combatir el cambio climático, según un informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU, que dice que el alto consumo de carne y lácteos en Occidente está impulsando el calentamiento global.
La producción de alimentos es responsable de una cuarta parte de todas las emisiones de gases de efecto invernadero y la carne y otros productos animales son responsables de más de la mitad de estas emisiones, a pesar de proporcionar solo una quinta parte de las calorías que comemos y bebemos.
Eliminar la carne y los productos lácteos de la dieta podría reducir la huella de carbono de los alimentos de un individuo en dos tercios.
Incluso las opciones de carne más respetuosas con el clima aún producen más gases de efecto invernadero que las fuentes de proteínas vegetarianas, como legumbres o frutos secos.
Por otra parte, la agricultura intensiva basada en agrotóxicos acaba con la riqueza del suelo, desplaza y extingue a personas y animales, modifica los cauces de los ríos, los deseca y contamina.
Se calcula que, nada más y nada menos, el 70% de la huella hídrica a nivel mundial está relacionada con los alimentos.
¿Qué es la huella hídrica?
Es un indicador medioambiental que nos dice cuánta agua dulce se utiliza para producir bienes y servicios.
Aquí tienes algunos ejemplos del agua que se necesita para producir:
1 kg de ternera, 14.000 litros de agua
1 kg de cordero, 8.000 litros
1 kg de cerdo, 6.000 litros
1 g de pollo, 4.000 litros
1 kilo de trigo se requieren 1000 litros de agua
Para 1 kilo de maíz, 900 litros
Para 1 kg de naranjas, 500 litros
Para 1 kg de patatas, 290 litros
Para 1 kilo de lentejas, 50 litros.
¿Sabías que España es el segundo país de Europa con mayor huella hídrica (6.700 litros por persona y día)?
Un estudio realizado en Gran Bretaña, concluyó que si toda la población basara su alimentación en plantas, se necesitarían 3 millones de hectáreas para alimentarlos.
Mientras que siguiendo una alimentación con una cantidad moderada de carne, leche y huevos, además de frutas y verduras, se necesitan 11 millones de hectáreas .
Habitualmente se argumenta que si toda la población basara su alimentación en vegetales, no habría suficiente terreno para cultivarlos, cuando precisamente las tierras de cultivo se dedican en buena medida a pastos y forraje para el ganado.
La carne y los productos lácteos son los que mayores daños causan al medioambiente.
El sistema alimentario es responsable del 80% de la deforestación actual de algunos de los bosques con mayor biodiversidad del planeta, siendo la expansión de la ganadería intensiva y la producción de piensos la principal causa.
Y esta contaminación de la ganadería y la agricultura basada en agrotóxicos contribuye al creciente a la degradación de océanos, ríos, lagos…
Cambiar la dieta incluyendo mayor número de alimentos de origen vegetal podría reducir en, aproximadamente, un 30% el aumento de riesgo de extinción para las aves y mamíferos de medio y gran tamaño para 2060.
Los datos científicos señalan que cambiar las preferencias alimentarias hacia dietas ricas en alimentos de origen vegetal reducirá los costes medioambientales y se podrá alimentar a millones de personas sin emplear recursos naturales adicionales.
Entonces, ¿Se puede decir que la dieta vegana es más sostenible? Si está basada en alimentos de cercanía, de temporada y ecológicos sí.
Pero si miramos a los hábitos de muchos veganos, parece que de momento, el veganismo y ecologismo todavía no van de la mano.
Y tú, ¿Crees que hace falta más concienciación sobre ecologismo entre los veganos?